Los trastornos incluidos dentro de este apartado tienen en común la alteración de la conciencia y de las funciones cognoscitivas, pero se diferencian en su etiología:

  • delirium debido a una enfermedad médica,
  • delirium inducido por sustancias (incluyendo los efectos secundarios de los medicamentos) y
  • delirium debido a múltiples etiologías.

Los cuadros que no presentan una etiología específica se incluyen en el apartado de delirium no especificado.