En la actualidad, se conocen muchos tipos de DV. La mayoría obtienen una denominación del factor etiológico predominante: demencia multiinfarto, demencia lacunar, etc. Otras, la obtienen de la localización de la lesión: demencia talámica, demencia frontal, etc. No obstante, basándonos en la traducción clínica del sustrato anatomopatológico, podemos diferenciar dos formas:

  • Cortical: Caracterizada por el predominio clínico de signos y síntomas neurológicos y neuropsicológicos focales: apraxias, agnosias y afasias. Su presentación suele ser brusca, y el deterioro escalonado. Hay un patrón clínico de múltiples defectos focales secundarios a infarto o a hemorragia en territorios de grandes vasos.
  • Subcortical: Se caracteriza por apatía, trastornos afectivos, pérdida de memoria, deterioro cognitivo moderado, alteraciones del sistema motor con hipoquinesia y síntomas pseudobulbares. Generalmente es de presentación y evolución escalonada, pero puede, en ocasiones, tener un comienzo y un desarrollo lento e insidioso. Clínicamente no son tan evidentes los síntomas motores o afectivos como el propio deterioro.

En cuanto a la localización de las lesiones, la demencia vascular se puede clasificar clínicamente en demencia multiinfártica, demencia por infarto único en zona estratégica, demencia por patología de pequeño vaso, demencia por hipoperfusión, y demencia hemorrágica.